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Padres conductistas: el daƱo que causan a sus hijos - Este mensaje cambiara tu vida

  • Juan Manuel, con la cabeza gacha, corrĆ­a al tiempo que lloraba, mientras que los niƱos del otro equipo de futbol celebraban el triunfo. Al llegar a casa, no quiso cenar. Al otro dĆ­a estaba de un humor espantoso y a lo largo de la jornada escolar tuvo varios enfrentamientos verbales con sus compaƱeros de clase. El motivo: se sentĆ­a furioso por perder la final del campeonato.
    Educar a un hijo en el fracaso es tan importante como cualquier otra cosa. En realidad, no se trata de enseƱarle a ser un fracasado, sino a saber aceptar que el otro tambiĆ©n tiene derecho a sus propias conquistas. A Ćŗltimas fechas crece el nĆŗmero de niƱos con ataques de pĆ”nico porque no aceptan no ser el nĆŗmero uno en algo que para ellos sea importante.
    Estamos frente a una sociedad que premia, por encima de todo, la ausencia de dificultades. La gente teme perder, tener pruebas y enfrentarse a los obstƔculos. El sufrimiento es visto como un perro con sarna frente al cual hay que cruzar la vereda. Pero perder es tambiƩn parte del juego de la vida.
    No me he encontrado con muchas madres que preparen a sus hijos para no ser siempre la medalla de oro. Es mĆ”s, hay muchas madres y padres que sienten a sus hijos unos fracasados si no obtienen las mejores notas escolares, son seleccionados en la obra de teatro o no forman parte de los que llevan el pabellĆ³n nacional (la escolta, la bandera) en las fiestas escolares.
    ¡Pero, Marta, cĆ³mo voy a educar a mis hijos para ser los "segundones"!, me dirĆ”s enfurecida al leer estas palabras, pero sinceramente, si quieres ahorrarte largas sesiones de terapia comienza ahora a superar tĆŗ misma ese miedo a no ser siempre exitosa.
  • Un balance personal

    Juan Manuel, luego de varias sesiones pudo entender que el equipo contrincante tenĆ­a un mejor guardameta y que la derrota era una buena oportunidad para asumir que no habĆ­a entrenado lo suficiente. De modo que para el siguiente torneo se preparĆ³ mejor y vio cada partido como una oportunidad para hacer un balance y saber en quĆ© aspectos tenĆ­a que mejorar.
    Del mismo modo, permite que tus hijos comiencen a preguntarse quƩ cosas deben mejorar, corregir o aumentar: aprender mƔs las tablas de multiplicar, hacer las tareas escolares mƔs prolijas, ser mejor compaƱero o quizƔs estar mƔs atento en los entrenamientos. Hacer un balance les permite asumir un compromiso, ponerse metas y estar dispuesto a mejorar. Es un llamado a ser perseverantes y a esforzarse cada dƭa mƔs.
  • El triunfo del otro, una oportunidad para vencer el egoĆ­smo

    La mayorĆ­a de los niƱos quieren estar primeros en la fila, tener el trozo de torta (pastel) mĆ”s grande, la mejor bicicleta y formar parte del equipo ganador. Poco a poco, sin darte cuenta, cierto egoĆ­smo se va acumulando en sus bolsillos y su ego exige ser nombrado "ganador" cuando lo educas para que atropelle a otros a costa de ser el nĆŗmero uno.
    Cuando tu hijo aprende a ser generoso, naturalmente cede el lugar en el autobĆŗs, deja para el hermano menor el trozo de torta con frutillas y no se enfurece porque los Reyes no le trajeran el mĆ”s reciente videojuego, simplemente disfruta de lo que tiene y goza de ser reconocido como un buen compaƱero, amigo, hermano, primo y vecino.

  • Perder enseƱa a estrechar manos

    Juan Manuel aprendiĆ³ a no salir llorando de la cancha, y acabado el torneo a estrechar la mano de sus oponentes, a felicitarlos y a reconocer los mĆ©ritos de sus compaƱeros de juego, e incluso hasta pide consejo sobre cĆ³mo mejorar. Todo esto Ćŗnicamente lo logrĆ³ despuĆ©s de varios meses trabajando en terapia sobre su propia capacidad y de valor independientemente sus Ć©xitos o fracasos.
    Recuerda, no le evites la frustraciĆ³n haciĆ©ndole comentarios negativos de los demĆ”s, no dejes que su enojo controle su estado de Ć”nimo, no permitas que ridiculice al perdedor y se auto elogie frente a Ć©l; mĆ”s bien, refuĆ©rzale cuando pierda y logre aceptar la derrota. Pero, por sobre todas las cosas, recuĆ©rdale que una derrota es un nuevo comienzo y una nueva oportunidad. Por ello, te invito a releer estos otros artĆ­culos de gran interĆ©s: