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Si Tu Eres Madre Se Agradecida Con Nuestro Padre Soberano. Que Te Ha Dado la Dicha De Ser Madre Y Eso Es Un Regalo Incomparable , Quizas Muchas Madres Hasta Lloran Por Tener La Bendicion De Dios Que Tener Un Bebe...

Ser mam√° puede ser maravilloso… o terrible

Descubre los secretos para exprimir gota a gota la belleza irregular pero plena de ser madre

  • Descubre los secretos para exprimir gota a gota la belleza irregular pero plena de ser madre.
    Sara se sent√≠a terrible. Los primeros meses despu√©s de que naci√≥ su primer beb√©, la invadi√≥ la frustraci√≥n y la desilusi√≥n. "¡Tanto tiempo deseando ser mam√°, y ahora que lo soy no puedo conseguir que mi hijo deje de llorar!", pensaba. Unos meses despu√©s, tristemente resignada, procuraba m√°s bien "sobrevivir" a la maternidad. Todo cambi√≥ cuando accidentalmente conoci√≥ a una mam√° que reci√©n hab√≠a parido (su beb√© ten√≠a poco m√°s de un mes de haber llegado a este mundo) y que se ve√≠a muy distinta a como ella se hab√≠a sentido. Para esa mujer la maternidad parec√≠a fluir tranquila, amamantaba a su beb√© con mucha paz mientras platicaban, y parec√≠a tener una tranquilidad imperturbable. ¿Quieres saber el secreto de esta mujer?
  • Es todo cuesti√≥n de expectativas

     ¿Es dura la maternidad? Depende de tus expectativas. Si tienes la idea de que tu beb√© come cada tres horas, se queda tranquilo en la cuna y duerme toda la noche, entonces s√≠ es dura. S√≥lo las mu√Īecas se comportan as√≠". Personalmente, al terminar de leer la frase, no pude evitar soltar una carcajada. ¿Qui√©n nos ha hecho creer a las madres que un beb√© se acomodar√° a nuestras necesidades en autom√°tico?Descubre los secretos para exprimir gota a gota la belleza irregular pero plena de ser madre. Sara se sent√≠a terrible. Los primeros meses despu√©s de que naci√≥ su primer beb√©, la invadi√≥ la frustraci√≥n y la desilusi√≥n. "¡Tanto tiempo deseando ser mam√°, y ahora que lo soy no puedo conseguir que mi hijo deje de llorar!", pensaba. Unos meses despu√©s, tristemente resignada, procuraba m√°s bien "sobrevivir" a la maternidad. Todo cambi√≥ cuando accidentalmente conoci√≥ a una mam√° que reci√©n hab√≠a parido (su beb√© ten√≠a poco m√°s de un mes de haber llegado a este mundo) y que se ve√≠a muy distinta a como ella se hab√≠a sentido. Para esa mujer la maternidad parec√≠a fluir tranquila, amamantaba a su beb√© con mucha paz mientras platicaban, y parec√≠a tener una tranquilidad imperturbable. ¿Quieres saber el secreto de esta mujer? Es todo cuesti√≥n de expectativas El blog Cozybebe.org public√≥ hace d√≠as una frase maravillosa que es ideal para ilustrar este punto: "¿Es dura la maternidad? Depende de tus expectativas. Si tienes la idea de que tu beb√© come cada tres horas, se queda tranquilo en la cuna y duerme toda la noche, entonces s√≠ es dura. S√≥lo las mu√Īecas se comportan as√≠". Personalmente, al terminar de leer la frase, no pude evitar soltar una carcajada. ¿Qui√©n nos ha hecho creer a las madres que un beb√© se acomodar√° a nuestras necesidades en autom√°tico? Relee: 14 cosas que todo ni√Īo peque√Īo quiere que sus padres entiendan. As√≠ "debe ser" Debe ser por cultura, o tal vez por lo que vemos en las pel√≠culas y series sobre la maternidad; tal vez por lo que crees que ves en las madres que conoces, no lo s√©. Lo cierto es que tenemos tatuado el "deber ser": mi hija debe estar callada si la estoy rega√Īando, mi hijo debe dejar el pa√Īal de manera definitiva y sin accidentes, mi hijo debe portarse mejor conmigo que con todos los dem√°s (y la lista sigue interminablemente). Y no poder ajustarnos a estas expectativas nos presiona, nos limita y muchas veces nos hace explotar con nosotras mismas, con el marido o (¡peor a√ļn!) con nuestros hijos. Relee: Las maternidades que nadie ve. Abrazar amorosamente nuestra vida Se nos olvida que tratamos con personas, que las mam√°s deber√≠amos despedirnos de la vida perfecta. Esto nos liberar√≠a enormemente, y nos permitir√≠a abrazar con amor la vida que tenemos. Porque lo que tenemos hoy t√ļ y yo no tiene vuelta de hoja. Cerrar los ojos no va a hacer que la realidad desaparezca: tienes un hijo llor√≥n, tu adolescente te tach√≥ de su lista de personas favoritas, tu hija tiene un genio terrible… Sincer√©monos, ver esto y aceptarlo como viene es el primer paso para poder pensar y decidir qu√© hacer. La realidad es bella En tu mente tu beb√© dormir√≠a pl√°cidamente en su cuna, mientras t√ļ y tu esposo lo mirar√≠an con ojos del gatito de Shrek. En la realidad, tu beb√© te mira dormir desde tu pecho, a donde se sube para evitar que salgas de su cama. ¿Y qu√©? Estoy segura de que ya te has dado cuenta, ¡se van rapid√≠simo los hijos! Parece que fue ayer cuando sufr√≠a por no poderme ni lavar los dientes luego de nacer mi primer hijo, y ¡est√° por cumplir 10 a√Īos! Disfruta, disfrutemos: ser mam√° puede a√ļn ser maravilloso si dejas ir los terribles y asfixiantes hilos que nos atan como marionetas y nos impiden movernos con la agilidad y flexibilidad necesarias. Doblarse como un arbusto joven La autora Eline Snel, en su libro Tranquilos y atentos como una rana, dice que sufri√≥ mucho con su primer hijo hasta que decidi√≥ doblarse como un arbusto joven: adecuarse a los acontecimientos que viv√≠a, y aceptar –en su caso– que ten√≠a un beb√© de alta demanda, que lloraba mucho. Ella, entonces, decidi√≥ disfrutar lo que hab√≠a: un beb√© necesitado, y darle lo mejor que ten√≠a: sus brazos y paciencia. Dej√≥ de comparar y de desear algo que no ten√≠a, para disfrutar y amar lo que ten√≠a enfrente. Eso la liber√≥. Relee: La resiliencia: Caracter√≠sticas de una persona resiliente. ¿Qu√© esperamos t√ļ y yo para liberarnos tambi√©n y vivir las maravillas de la maternidad? ¡Vamos!

  • As√≠ "debe ser"

    Debe ser por cultura, o tal vez por lo que vemos en las pel√≠culas y series sobre la maternidad; tal vez por lo que crees que ves en las madres que conoces, no lo s√©. Lo cierto es que tenemos tatuado el "deber ser": mi hija debe estar callada si la estoy rega√Īando, mi hijo debe dejar el pa√Īal de manera definitiva y sin accidentes, mi hijo debe portarse mejor conmigo que con todos los dem√°s (y la lista sigue interminablemente). Y no poder ajustarnos a estas expectativas nos presiona, nos limita y muchas veces nos hace explotar con nosotras mismas, con el marido o (¡peor a√ļn!) con nuestros hijos.
  • Abrazar amorosamente nuestra vida

    Se nos olvida que tratamos con personas, que las mam√°s deber√≠amos despedirnos de la vida perfecta. Esto nos liberar√≠a enormemente, y nos permitir√≠a abrazar con amor la vida que tenemos. Porque lo que tenemos hoy t√ļ y yo no tiene vuelta de hoja. Cerrar los ojos no va a hacer que la realidad desaparezca: tienes un hijo llor√≥n, tu adolescente te tach√≥ de su lista de personas favoritas, tu hija tiene un genio terrible… Sincer√©monos, ver esto y aceptarlo como viene es el primer paso para poder pensar y decidir qu√© hacer.

  • La realidad es bella

    En tu mente tu beb√© dormir√≠a pl√°cidamente en su cuna, mientras t√ļ y tu esposo lo mirar√≠an con ojos del gatito de Shrek. En la realidad, tu beb√© te mira dormir desde tu pecho, a donde se sube para evitar que salgas de su cama. ¿Y qu√©? Estoy segura de que ya te has dado cuenta, ¡se van rapid√≠simo los hijos! Parece que fue ayer cuando sufr√≠a por no poderme ni lavar los dientes luego de nacer mi primer hijo, y ¡est√° por cumplir 10 a√Īos!
    Disfruta, disfrutemos: ser mam√° puede a√ļn ser maravilloso si dejas ir los terribles y asfixiantes hilos que nos atan como marionetas y nos impiden movernos con la agilidad y flexibilidad necesarias.
  • Doblarse como un arbusto joven

    La autora Eline Snel, en su libro Tranquilos y atentos como una rana, dice que sufri√≥ mucho con su primer hijo hasta que decidi√≥ doblarse como un arbusto joven: adecuarse a los acontecimientos que viv√≠a, y aceptar –en su caso– que ten√≠a un beb√© de alta demanda, que lloraba mucho. Ella, entonces, decidi√≥ disfrutar lo que hab√≠a: un beb√© necesitado, y darle lo mejor que ten√≠a: sus brazos y paciencia. Dej√≥ de comparar y de desear algo que no ten√≠a, para disfrutar y amar lo que ten√≠a enfrente. Eso la liber√≥.
    ¿Qu√© esperamos t√ļ y yo para liberarnos tambi√©n y vivir las maravillas de la maternidad? ¡Vamos!
Descubre los secretos para exprimir gota a gota la belleza irregular pero plena de ser madre. Sara se sent√≠a terrible. Los primeros meses despu√©s de que naci√≥ su primer beb√©, la invadi√≥ la frustraci√≥n y la desilusi√≥n. "¡Tanto tiempo deseando ser mam√°, y ahora que lo soy no puedo conseguir que mi hijo deje de llorar!", pensaba. Unos meses despu√©s, tristemente resignada, procuraba m√°s bien "sobrevivir" a la maternidad. Todo cambi√≥ cuando accidentalmente conoci√≥ a una mam√° que reci√©n hab√≠a parido (su beb√© ten√≠a poco m√°s de un mes de haber llegado a este mundo) y que se ve√≠a muy distinta a como ella se hab√≠a sentido. Para esa mujer la maternidad parec√≠a fluir tranquila, amamantaba a su beb√© con mucha paz mientras platicaban, y parec√≠a tener una tranquilidad imperturbable. ¿Quieres saber el secreto de esta mujer? Es todo cuesti√≥n de expectativas El blog Cozybebe.org public√≥ hace d√≠as una frase maravillosa que es ideal para ilustrar este punto: "¿Es dura la maternidad? Depende de tus expectativas. Si tienes la idea de que tu beb√© come cada tres horas, se queda tranquilo en la cuna y duerme toda la noche, entonces s√≠ es dura. S√≥lo las mu√Īecas se comportan as√≠". Personalmente, al terminar de leer la frase, no pude evitar soltar una carcajada. ¿Qui√©n nos ha hecho creer a las madres que un beb√© se acomodar√° a nuestras necesidades en autom√°tico? Relee: 14 cosas que todo ni√Īo peque√Īo quiere que sus padres entiendan. As√≠ "debe ser" Debe ser por cultura, o tal vez por lo que vemos en las pel√≠culas y series sobre la maternidad; tal vez por lo que crees que ves en las madres que conoces, no lo s√©. Lo cierto es que tenemos tatuado el "deber ser": mi hija debe estar callada si la estoy rega√Īando, mi hijo debe dejar el pa√Īal de manera definitiva y sin accidentes, mi hijo debe portarse mejor conmigo que con todos los dem√°s (y la lista sigue interminablemente). Y no poder ajustarnos a estas expectativas nos presiona, nos limita y muchas veces nos hace explotar con nosotras mismas, con el marido o (¡peor a√ļn!) con nuestros hijos. Relee: Las maternidades que nadie ve. Abrazar amorosamente nuestra vida Se nos olvida que tratamos con personas, que las mam√°s deber√≠amos despedirnos de la vida perfecta. Esto nos liberar√≠a enormemente, y nos permitir√≠a abrazar con amor la vida que tenemos. Porque lo que tenemos hoy t√ļ y yo no tiene vuelta de hoja. Cerrar los ojos no va a hacer que la realidad desaparezca: tienes un hijo llor√≥n, tu adolescente te tach√≥ de su lista de personas favoritas, tu hija tiene un genio terrible… Sincer√©monos, ver esto y aceptarlo como viene es el primer paso para poder pensar y decidir qu√© hacer. La realidad es bella En tu mente tu beb√© dormir√≠a pl√°cidamente en su cuna, mientras t√ļ y tu esposo lo mirar√≠an con ojos del gatito de Shrek. En la realidad, tu beb√© te mira dormir desde tu pecho, a donde se sube para evitar que salgas de su cama. ¿Y qu√©? Estoy segura de que ya te has dado cuenta, ¡se van rapid√≠simo los hijos! Parece que fue ayer cuando sufr√≠a por no poderme ni lavar los dientes luego de nacer mi primer hijo, y ¡est√° por cumplir 10 a√Īos! Disfruta, disfrutemos: ser mam√° puede a√ļn ser maravilloso si dejas ir los terribles y asfixiantes hilos que nos atan como marionetas y nos impiden movernos con la agilidad y flexibilidad necesarias. Doblarse como un arbusto joven La autora Eline Snel, en su libro Tranquilos y atentos como una rana, dice que sufri√≥ mucho con su primer hijo hasta que decidi√≥ doblarse como un arbusto joven: adecuarse a los acontecimientos que viv√≠a, y aceptar –en su caso– que ten√≠a un beb√© de alta demanda, que lloraba mucho. Ella, entonces, decidi√≥ disfrutar lo que hab√≠a: un beb√© necesitado, y darle lo mejor que ten√≠a: sus brazos y paciencia. Dej√≥ de comparar y de desear algo que no ten√≠a, para disfrutar y amar lo que ten√≠a enfrente. Eso la liber√≥. Relee: La resiliencia: Caracter√≠sticas de una persona resiliente. ¿Qu√© esperamos t√ļ y yo para liberarnos tambi√©n y vivir las maravillas de la maternidad? ¡Vamos!